
Jenny Muñoz, integrante de la agrupación animalista “Un Ángel en tu Camino”, respondió a las denuncias surgidas en torno a un supuesto canil clandestino en el sector de Purrehuin, comuna de San Juan de la Costa. La voluntaria aseguró que el lugar no funciona como una perrera y descartó que los animales bajo su cuidado sean los responsables de los daños denunciados por vecinos.
La controversia se generó luego de denuncias difundidas a través de redes sociales, donde se apuntó a la presencia de perros que habrían ingresado a predios del sector, provocando afectación principalmente a ovinos y aves menores.
Frente a esta situación, Jenny Muñoz explicó que actualmente mantiene 25 perros en el recinto, todos ellos provenientes de rescates. Según detalló, algunos fueron adoptados por ella, mientras que otros permanecen temporalmente en el lugar a la espera de encontrar una familia definitiva.
Muñoz aseguró que los animales se encuentran en buenas condiciones y que todos están debidamente identificados.
Descarta que sean sus perros
Respecto de los registros que han circulado en redes sociales sobre ataques y daños en terrenos de vecinos, la propietaria sostuvo que los perros que aparecen en dichas imágenes no corresponden a los animales que mantiene bajo su responsabilidad.
Según afirmó, tampoco se trataría de perros asilvestrados, sino de animales que tendrían propietarios en el sector.
“Los perros que han provocado daños a los vecinos no son de acá. Por los registros que circulan en redes sociales se puede ver que no son los que están a mi cargo. Tampoco son perros asilvestrados, todos tienen dueño”, indicó.
Muñoz añadió que el perímetro donde permanecen los 25 animales se encuentra cerrado, por lo que, según su versión, los perros no tendrían la posibilidad de salir libremente hacia predios cercanos.
Asegura no haber recibido multas
La voluntaria también respondió a los cuestionamientos relacionados con eventuales irregularidades en el funcionamiento del recinto.
En ese sentido, aseguró que no ha recibido sanciones ni multas, reiterando que el lugar no corresponde a una perrera ni a un canil comercial, sino a un espacio donde mantiene temporalmente animales rescatados mientras se gestiona su adopción.
“Yo soy una voluntaria que acoge animales mientras se pueden adoptar”, enfatizó.





