
La estudiante de segundo básico fue trasladada hasta el Hospital Padre Hurtado, donde permanece estable y fuera de riesgo vital. La PDI y la Fiscalía Metropolitana Sur investigan las circunstancias del hecho.
Una grave situación de violencia escolar se registró durante la mañana del lunes 27 de julio al interior de la Escuela Básica Islas de Chile, ubicada en la comuna de La Granja, región Metropolitana.
De acuerdo con los antecedentes entregados por la Policía de Investigaciones, una estudiante de siete años, que cursa segundo básico, sufrió múltiples heridas cortopunzantes tras ser atacada presuntamente por otra alumna del mismo establecimiento.
El hecho habría ocurrido entre las 10:30 y las 11:00 horas. La menor se encontraba participando en una clase de Educación Física cuando solicitó autorización para dirigirse al baño. Fue en ese lugar donde habría sido abordada por una estudiante de 13 años, perteneciente a octavo básico, quien portaba un cuchillo.
Tras la agresión, funcionarios del establecimiento auxiliaron a la niña y gestionaron su traslado hasta el Hospital Padre Hurtado. Desde la Brigada de Homicidios Sur de la PDI informaron que la víctima se encuentra fuera de riesgo vital y continúa recuperándose de sus lesiones.
Investigación busca determinar las causas
Las diligencias quedaron a cargo de la Brigada de Homicidios Sur, por instrucción de la Fiscalía Metropolitana Sur. Los equipos policiales trabajan en el levantamiento de evidencia, la revisión del lugar y la toma de declaraciones para establecer cómo se produjo el ataque y cuáles habrían sido sus motivaciones.
El fiscal Juan Cheuquiante explicó que las dos estudiantes involucradas tienen menos de 14 años, edad desde la cual comienza a aplicarse la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente. Sin perjuicio de aquello, indicó que la investigación continuará para esclarecer el contexto de la agresión y entregar apoyo a la víctima y su familia.
Colegio activó protocolos
A través de un comunicado, el establecimiento informó que la situación fue contenida por sus funcionarios y que se priorizó la protección de las estudiantes involucradas.
La comunidad educativa también señaló que se activó el Seguro Escolar y el protocolo institucional frente a hechos de violencia, además de disponer medidas de acompañamiento, resguardo y seguimiento.
Desde la escuela rechazaron cualquier forma de violencia y solicitaron no divulgar imágenes, identidades ni antecedentes personales de las menores, con el objetivo de proteger su privacidad mientras avanza la investigación.





