
En una emotiva ceremonia realizada en la Sala de Sesiones de la Municipalidad de Osorno, once asistentes de la educación fueron homenajeados por su trayectoria y compromiso con el servicio público, al acogerse a retiro voluntario en el marco de la Ley de Incentivo al Retiro. La actividad fue encabezada por el alcalde de Osorno, Jaime Bertin, quien, junto a concejales, entregó el beneficio a funcionarios que durante años se desempeñaron como auxiliares de servicio, administrativos, técnicos y profesionales en distintos establecimientos municipales de la comuna.
Acompañados por familiares, amigos, colegas y representantes de las comunidades educativas donde desarrollaron gran parte de su vida laboral, los homenajeados recibieron con evidente emoción este reconocimiento, que marcó el cierre de una etapa profundamente ligada a la formación y bienestar de generaciones de estudiantes. La ceremonia estuvo cargada de sentimientos, recuerdos y muestras de cariño hacia quienes dedicaron años de trabajo al fortalecimiento de la educación pública local.
El alcalde Jaime Bertin reiteró su agradecimiento hacia los funcionarios, destacando “el rol fundamental que cumplen los asistentes de la educación en la construcción de comunidades educativas sólidas y acogedoras. Ellos son quienes muchas veces reciben a primera hora a nuestros estudiantes; quienes brindan apoyo a las familias y funcionarios. Gracias a su compromiso, miles de estudiantes pudieron desarrollarse en espacios seguros. Hoy se acogen a un merecido descanso con la tranquilidad del deber cumplido, y eso es motivo de orgullo para toda la comunidad educativa y para el Municipio de Osorno”.
Nancy Becerra, fonoaudióloga que desarrolló una extensa labor en el Programa de Integración Escolar (PIE), valoró las palabras de reconocimiento y expresó que se retira satisfecha por el aporte realizado a la inclusión educativa. “Me voy con la frente en alto y con la tranquilidad de haber contribuido al desarrollo de muchos niños y jóvenes. Es una labor que exige compromiso, paciencia y mucho amor. Ver los avances de los estudiantes y saber que lograron superar distintas barreras era la mayor recompensa y la confirmación de que cada esfuerzo valió la pena”, sostuvo.
Por su parte, Oscar Báez, auxiliar de servicio y cuidador en el Liceo Industrial de Osorno, se mostró profundamente emocionado por las muestras de afecto recibidas durante su despedida. “Estoy sorprendido y agradecido por tanto cariño y respeto de parte de los estudiantes, las familias, los docentes y ahora también de nuestras autoridades. Siempre realicé mi trabajo con dedicación y amor por los miles de jóvenes que pasaron por el establecimiento. Me retiro feliz, dispuesto a descansar, pero también a proyectar nuevos desafíos personales y familiares”.
La ceremonia permitió relevar la importancia que tienen los asistentes de la educación dentro del sistema educativo, desempeñando funciones esenciales que muchas veces se desarrollan silenciosamente, pero cuyo impacto es determinante para el funcionamiento de los establecimientos. Su labor contribuye directamente al bienestar de los estudiantes, al apoyo de los equipos docentes y al fortalecimiento de ambientes seguros, inclusivos y propicios para el aprendizaje.
Con este homenaje, la Municipalidad de Osorno y el Departamento de Administración de Educación Municipal agradecieron el compromiso, la vocación de servicio y el invaluable legado de quienes dedicaron gran parte de su vida laboral a la educación pública de la comuna, dejando una huella imborrable en las comunidades educativas que hoy los despiden con respeto, admiración y gratitud.





