
La iniciativa reunió a voluntarios, comunidad educativa y usuarios del recinto en una jornada de plantación de especies nativas que fortalecerá la educación ambiental, la biodiversidad y la recuperación de espacios urbanos.
La tarde de este jueves, el frontis de la Biblioteca Pública de Francke se transformó en un nuevo pulmón verde para la comunidad, tras la plantación del primer bosque de bolsillo Miyawaki en una biblioteca pública de Osorno. La actividad reunió a voluntarios, vecinos y representantes de diversas organizaciones, quienes colaboraron en la creación de este espacio que unirá la lectura, la educación ambiental y la naturaleza.
Durante la jornada participaron usuarios y usuarias de la biblioteca, personal del Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM), colaboradores de Ciudad Limpia, niñas, niños y adolescentes, además de integrantes del grupo de mujeres adultas mayores que desarrolla actividades los días lunes y jueves en el recinto. En conjunto plantaron diversas especies nativas, entre ellas notro, coigüe, arrayán y luma, que con el paso del tiempo conformarán un bosque urbano de alta biodiversidad.
La encargada de la Biblioteca Pública de Francke, Claudia Sáez, valoró el impacto que tendrá esta iniciativa para quienes utilizan diariamente el recinto.
«Estamos felices porque estamos embelleciendo este espacio que es para la comunidad y para los niños. Estamos uniendo el fomento lector con el cuidado del medioambiente, para que nuestros niños y adultos mayores puedan disfrutar de un lugar más limpio, seguro y acogedor», señaló.
La actividad fue encabezada por Marcelo Pérez, presidente de Fundación Cerro Arriba, organización que impulsa la denominada Ruta Miyawaki en Osorno, iniciativa que promueve la creación de pequeños bosques nativos en espacios urbanos mediante una técnica de reforestación desarrollada en Japón.
«Con esta iniciativa seguimos avanzando en la Ruta Miyawaki, creando verdaderas aulas vivas donde estudiantes y usuarios de bibliotecas pueden vincular la lectura y el aprendizaje con un entorno natural conformado por especies nativas. Para nosotros es un hito concretar el primer bosque de bolsillo en una biblioteca pública de Osorno. Agradecemos a los voluntarios, a las empresas colaboradoras y al DAEM, que ha abierto las puertas de sus establecimientos para hacer posible este proyecto», destacó Pérez.
Desde Ciudad Limpia, empresa que se sumó a la jornada de manera voluntaria, también destacaron el valor de este tipo de acciones comunitarias. Su jefe zonal de Operaciones, René Nova, señaló que «como política de Ciudad Limpia siempre hemos promovido el cuidado del medioambiente. Queremos aportar devolviendo a la tierra parte de lo que era suyo, como son los bosques nativos, y esperamos seguir colaborando en actividades como esta».
Con esta intervención, la Ruta Miyawaki suma un nuevo hito en Osorno, tras las experiencias desarrolladas en la Escuela Deportiva, la Escuela España, la Escuela Ana Aichele y la Universidad de Los Lagos, consolidando una red de pequeños bosques nativos destinados a promover la educación ambiental, recuperar espacios urbanos y fortalecer el vínculo de la comunidad con la naturaleza.






