
Un importante paso para el futuro desarrollo territorial de la región de Los Lagos dio el Consejo Regional al aprobar por unanimidad el inicio de la etapa preparatoria para la elaboración del nuevo Plan Regulador Intercomunal (PRI), instrumento que permitir á ordenar el crecimiento urbano y rural de las comunas de Puerto Octay, Frutillar, Llanquihue, Puerto Varas, Puerto Montt, Calbuco, Maullín y Los Muermos.
La iniciativa será liderada por el Gobierno Regional de Los Lagos, en coordinación con la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo, en el marco de las nuevas competencias transferidas a los gobiernos regionales en materia de ordenamiento territorial.
El presidente de la Comisión de Infraestructura del Consejo Regional de Los Lagos, Rodrigo Arismendi, destacó la importancia de este acuerdo para el futuro de la región.
“Es una muy buena noticia para lo que es el ordenamiento territorial de la región. Hemos aprobado como Consejo Regional y también la Comisión de Infraestructura el Plan Regulador Intercomunal, que abarca las comunas desde Puerto Octay, Frutillar, Llanquihue, Puerto Varas, Puerto Montt, Calbuco, Maullín y Los Muermos. ¿Por qué Los Muermos y Maullín se incorporan? Porque en Llanquihue nace el río Maullín y la idea es poder incorporar toda esa cuenca. Además, hemos logrado incorporar también a la comuna de Puerto Octay. Es un tremendo desafío para la Comisión de Infraestructura y para el Gobierno Regional sacar adelante este Plan Regulador Intercomunal para avanzar en el ordenamiento territorial de la región”, indicó.
Actualmente, la provincia de Llanquihue enfrenta una serie de desafíos asociados al crecimiento demográfico, la expansión urbana y la presión sobre áreas rurales y ecosistemas de alto valor ambiental. Según los antecedentes expuestos ante el Consejo Regional, los límites urbanos definidos en los actuales planes reguladores comunales han sido ampliamente superados por la realidad territorial, generando problemas de conectividad, déficit de servicios básicos y dificultades para la provisión de equipamiento público.
Asimismo, el territorio presenta conflictos entre usos habitacionales, industriales y agroindustriales, situación que ha provocado impactos asociados a ruidos, olores y emisiones, además de tensiones con áreas de protección ambiental y patrimonial. A ello se suma la exposición de diversas zonas a riesgos geológicos e hidrometeorológicos, lo que hace indispensable contar con una planificación de escala intercomunal.
Precisamente, uno de los principales objetivos del nuevo PRI será establecer directrices para el desarrollo físico de las áreas urbanas y rurales de las ocho comunas involucradas, reconociendo que actualmente existe una fuerte integración territorial entre ciudades como Puerto Montt, Puerto Varas, Llanquihue y Frutillar, conformando un sistema urbano cada vez más interdependiente.
Entre las materias que abordará el instrumento se encuentran la definición de límites de extensión urbana, la planificación de la red vial estructurante, la identificación de terrenos destinados a utilidad pública, la regulación de actividades productivas de impacto intercomunal, la protección de áreas de valor natural y patrimonial, la determinación de zonas de riesgo y la planificación de áreas verdes de escala regional.
En el ámbito rural, el plan permitirá además establecer criterios para la protección de recursos naturales, reconocer zonas de riesgo y definir usos de suelo que orienten el desarrollo sostenible del territorio.
La provincia de Llanquihue fue priorizada para iniciar este proceso debido a que cuenta con estudios técnicos y antecedentes territoriales que servirán como base para la elaboración del instrumento, convirtiéndose en la única provincia de la región que dispone actualmente de información suficiente para avanzar en esta etapa.
Tras la aprobación del Consejo Regional, el Gobierno Regional y la Seremi de Vivienda y Urbanismo avanzarán en la elaboración del convenio de mandato y de las bases técnicas para licitar la consultoría correspondiente a la fase preparatoria. Esta etapa considera el análisis de antecedentes territoriales, la elaboración de términos de referencia y la preparación de los procesos administrativos necesarios para la posterior formulación del plan.





