
Una fiscalización realizada por la Unidad de Alimentos de la Seremi de Salud terminó con un sumario sanitario, prohibición de funcionamiento y la retención para posterior decomiso de 10.200 kilos de queso en una instalación clandestina ubicada en la comuna de San Pablo.
El procedimiento se originó a partir de una denuncia ingresada a través de la plataforma oirs.minsal.cl, la cual fue verificada por los equipos fiscalizadores. En el lugar se constató que la instalación no contaba con resolución sanitaria vigente para la elaboración de productos lácteos, específicamente quesos.
Andrea Bracho, encargada regional de Alimentos, explicó que, tras comprobarse las irregularidades, se determinó iniciar un sumario sanitario y decretar la prohibición de funcionamiento del recinto.
Además, la autoridad informó que se ordenó la retención de 10.200 kilos de queso, los que serán posteriormente decomisados y enviados a un vertedero industrial autorizado.
Bracho agregó que, producto de esta fiscalización, también se solicitó revisar la distribución que esta empresa realizaba en Santiago, además del retiro de los productos desde el mercado regional.
Uno de los antecedentes más graves detectados durante la inspección fue que la instalación rotulaba sus productos utilizando una resolución sanitaria correspondiente a una empresa que ya no existe. Debido a esto, y de acuerdo al artículo 105 del Reglamento Sanitario de los Alimentos, los productos fueron considerados como alimentos falsificados.
Desde la Seremi de Salud señalaron que en el recinto no se evidenció cumplimiento de buenas prácticas ni controles sanitarios adecuados, por lo que se aplicaron las medidas correspondientes debido al riesgo inminente que representaba el consumo de estos productos para la población.





