El pasado 07 de agosto, la Universidad de Los Lagos hizo público los análisis del agua potable que recolectó en 30 hogares de la ciudad y que indicaban la no existencia de hidrocarburos volátiles ni totales en el vital elemento.

Tras esta publicación, las críticas no se hicieron esperar debido a la poca cantidad de muestras realizadas, lo que a juicio de muchos no era apto para dar una información tan categórica mas aún considerando que días antes, la Seremi de Salud confirmaba la presencia de hidrocarburos en 23 muestras. La otra crítica era respecto a la confidencialidad solicitada por el laboratorio externo que examinó dichas muestras, la que prohibía difundir su nombre.

Imagen: Eduardo Gallardo

Pero la polémica parece estar lejos de acabar. Este domingo, Radio Bio Bio prendió nuevamente las alarmas: en la página web de Essal aparece una alianza estratégica entre la empresa sanitaria y la Universidad de Los Lagos, la que es anunciada de la siguiente manera: “se concretó la firma de un Convenio de Cooperación y Colaboración en el que la Universidad de Los Lagos y ESSAL intercambiarán conocimiento, trabajando en conjunto además en la elaboración e implementación de proyectos con financiamiento público… además de contratar estudios de los equipos ligados a la Universidad y obtención de beneficios en el uso de las instalaciones de esta casa de estudios”.

Esta nueva información que alerta a la población osornina afectada con la grave negligencia de Essal y el prolongado corte de agua potable, fue aclarada por Óscar Garrido, rector de la U.Lagos al medio nacional, señalando que este convenio no está vigente desde hace dos años, fecha en que se conoció la contaminación del Lago Llanquihue por parte de Essal.

Mientras tanto, la ciudadanía sigue con desconfianza respecto a la potabilidad del agua que actualmente llega a nuestros domicilios, ante lo cuál agrupaciones vecinales de Osorno le hicieron llegar a la Universidad Austral de Chile nuevas muestras del agua potable para su estudio y análisis.