LOS PAPÁS DE NEONATOLOGÍA: HOSPITAL DE OSORNO ESTIMULA PRÁCTICAS DE APEGO INTEGRAL Y ACOMPAÑAMIENTO PARA PADRES

Cada año nacen unos 15 millones de niños prematuros en el mundo, es decir 1 de cada 10 niños nacen antes de las 37 semanas de gestación los cuales padecen distintas patologías o secuelas asociadas a su condición. A nivel local, el Hospital de Osorno, es el único recinto de la Provincia que cuenta un Servicio de Neonatología y en donde además del trabajo clínico que se desarrolla con los cerca de 100 niños que llegan al año, de los cuales aproximadamente 40 son prematuros extremos, se busca fortalecer el aspecto psicosocial y el apego integral, sobre todo del rol de padre.

“Nació prematura con 26 semanas. Al principio nos dio temor, porque ella nació muy grave, estuvo en sala de reanimación, entonces fue muy duro para nosotros, teníamos temor que no viviera. Fue un poco complejo verla por el tema del trabajo, en mi caso trabajo en Los Lagos y provenimos de La Unión, entonces tratar de llegar a la hora era bien complejo. Los primeros días, fueron muy duros para su madre, porque se tuvo que llevar el peso del mes completo del proceso, ver si resultaban los medicamentos, las operaciones, entonces fue súper duro”, comenta Miguel Valdés Reyes, papá de Elena quien estuvo más de 100 días en cuidados del Servicio de Neonatología.

Miguel asistió casi periódicamente acompañando a Elena, siendo parte de sus avances y también pasando días más complejos que otros, donde el involucramiento familiar fue fundamental en el proceso de recuperación.

“Hubo un momento en que ella estuvo grave y tuvo algunas recaídas, pero siempre nos explicaron que este proceso iba a ser así y nos poníamos en todos los casos y así estar más preparados ya sea para los tratamientos o que el tratamiento no funcionara, etc. No existe palabra ni frases de gratitud para expresar el que me hayan permitido estar acá en todo el proceso, siempre se preocupaban del apego como papá”, comenta papá de Elena.

En ese sentido, el equipo psicosocial del Hospital trabaja con los papás desde el mismo día del parto. Se trata de efectuar una acogida lo más integral posible, desde el ámbito psicosocial y acoger a los padres que vienen ansiosos respecto de la condición de salud cada bebé. De esta forma, se fomenta y estimula su presencia desde el primer momento.

“Tratamos que los papás estén presentes en la unidad de neonatología, sobre todo, apoyando a la madre, fortalecer el rol de acompañamiento respecto de su bebé. Acá se ha cambiado un poco el concepto de esta figura sólo como papá proveedor, estamos presente frente a una figura masculina donde existe más involucración en el tema de cuidados básicos, vinculación, fomento de espacio e interacción con el hijo”, explica el psicólogo de atención Usuaria del HBSJO, Joel Zamora.

“Generalmente ellos preguntan sobre cómo organizarse y cuánto tiempo van a pasar en la unidad. Es una pregunta bastante difícil de responder porque es relativo de acuerdo a las condiciones de salud de su niño, también preguntan harto sobre los beneficios de salud y los permisos a los cuales pueden acceder, el rol que ellos pueden tener en el proceso”, enfatiza el psicólogo.

Caso similar es lo que vivió Javier Valenzuela, padre de Josías, quien asistió sagradamente casi todos los días que estuvo su hijo por más 80 días internado en el hospital.

“Es mi tercer hijo, llegó por un desprendimiento de la placenta de su mamá lo que la llevó a venir a emergencia maternal. La operaron y nació Josías a las 29 semanas. El ginecólogo nos dijo si nos hubieses demorado unos minutos más y no hubiese llegado con vida”.

“La idea es que siempre estuviera con alguno de nosotros. Lo bueno es que acá nos permiten el acompañamiento y también el tema espiritual. Hubo un momento en que estuvo muy crítico y se tomó la decisión de bautizarlo, hemos tenido todas esas posibilidades y se agradecen. Estando acá uno entiende que las visitas deben ser restringidas, pero uno sabe que es por su bien”, agrega el papá de Josías.

COMPATIBILIZAR LOS TIEMPOS LABORALES 

Para el papá de Elena lo más complejo resultó ser el poder compatibilizar los tiempos laborales con los de su hija, pero en su caso, contó con el apoyo de su empleador. “Mi jefe no tenía ningún problema pero tampoco se podía abusar de la confianza que me daba, me dieron los 5 días legales y algunos días de la semana, pero por más tiempo, era bien complicado (…) Lo más complicado fue pensar cómo la acompaño sin dejar de trabajar, sin perder el sustento”.

Como explica el psicólogo, hay un tema relevante que tiene que ver con los tiempos que los padres pueden acompañar a sus hijos “ellos tienen permiso respecto de su fuente laboral que es alrededor de cinco días, estos son insuficientes considerando la cantidad de días que están los niños acá (…) nosotros organizamos algunas instancias en aquellos casos de alta complejidad psicosocial, siendo una de ellas con permisos especiales por parte del empleador”.

“Hay que considerar que este es un evento inesperado para la familia, una situación que no estaba organizada y no estaba planificada, por ende, eso genera una crisis importante en el grupo familiar que es necesaria atender, no sólo desde el punto de vista social sino que también, desde el punto de vista de salud mental, tanto de la madre como de los padres”, aclara el Psicólogo.

En el caso del papá de Josías, él pudo compatibilizar parte de sus tiempos por ser las características de su trabajo ligadas al comercio.

“Yo trabajo de vendedor y las primeras semanas se me dio un poco más de libertad para ir acomodando mi horario. La mayoría de mis clientes son de Osorno, me programo y los veo, lo importante es cumplirles (….) He tenido la suerte de tener un trabajo un poco más flexible, mi jefe me ha dado esos permisos. Es importante que los papás estén acá, incluso para que el bebé reconozca su voz, que sea algo especial. Ya pasó el tiempo prehistórico en que sólo la mamá debe estar presente, hoy los papás tenemos esa posibilidad de estar presente. Aliento a los papás que se esfuercen por que acá te dan todas las posibilidades, hay que aprovechar al máximo este tiempo con nuestros hijos”.

HUMANIZACIÓN DE LA ATENCIÓN EN SALUD

El trabajo con los padres de los niños prematuros, se liga a la humanización de la atención, entendiendo que se trata de un recién un niño que nace con alguna dificultad y requiere de una atención especializada. Para ello la Unidad cuenta con un equipo psicosocial compuesto por asistente social, terapeuta ocupacional, psicólogo, kinesiólogo y fonoaudiólogo, todo con el objetivo de apoyar la contención necesaria en la recuperación del estado de salud del menor y su familia.

“Nosotros estamos trabajando en cómo hacer más integral este proceso, por ende trabajamos con redes familiares, por ejemplo hay madres solteras y se incorpora el abuelo materno para hacer el acompañamiento. Otras veces, por otras circunstancias donde no pueden asistir los papás, se incorpora al abuelo u otro familiar en el proceso (…) es bueno que los papás sepan que en el hospital hay un trabajo integral, no sólo clínico, también psicosocial y que estamos para tratar de contar con apoyo, contención y acompañamiento. Tenemos talleres y hacemos acompañamientos posteriores al alta, y así poder entregar orientaciones generales para sobrellevar esta segunda etapa, que tiene que ver con el cómo el hijo ingresa a su hogar”, agrega Joel.

El papá de Josías manifiesta conformidad con los tiempos que pudo compartir con su hijo mientras éste permaneció en el hospital “Nosotros estuvimos prácticamente todos los días, la gente de acá siempre tiene buena disposición y muy buena atención en ese sentido. Uno siente la confianza y sabe que está en buenas manos. Uno se va más tranquilo a la casa, uno sabe que hay días más complejos, pero la atención es muy buena y uno se va más tranquilo al momento de volver a casa”.

Finalmente, el papá de Elena comenta que ahora se encuentran en la siguiente etapa y aconseja a otros padres que estén viviendo situaciones similares “Ahora viene la etapa del tratamiento, controles en el hospital. Son procesos en el que hay que ser fuerte, aferrándose a todo, vivir el día a día, todos los días son distintos pero siempre hay que afrontarlos con fortaleza y apoyo de las redes y si uno es creyente, confiar en Dios”.

Fuente: Marcos Lavado. Comunicaciones HBO.