Salud

CUARENTENA Y PROBLEMAS GASTROINTESTINALES

PINCHA AQUÍ PARA JUGAR

Efectivamente nos podemos enfermar en invierno por problemas con nuestro aparato digestivo. Es más común que esto se produzca en verano, pero en invierno, también, sobre todo, en tiempos de pandemia y cuarentenas.

En tiempos de cuarentena, la familia ha tenido que reorganizar sus tiempos, sus rutinas, provocando distintos grados de ansiedad en la persona y consigo, algunas repercusiones, como desordenes en el hábito de la alimentación.

El sistema digestivo se “reciente” y esto se debe a varias causas, tales como: Patología de base (colon irritable, cálculos biliares, esofagitis, etc), Estrés, Abuso de ciertos alimentos o bebidas y la Mala preparación o mantención de los mismos de los alimentos. Todo lo anterior se traduce en dolores de estómago, náuseas y diarreas, entre otros.

Para las personas con patología de base, es importante recordar que deben tomar los medicamentos y cumplir las dietas que le han otorgado los médicos.

No es bueno abusar de frituras y consumir alimentos por exceso.

Debemos cuidar la alimentación, no consumir en exceso bebidas alcohólicas y mantener el cuidado en la preparación de nuestros alimentos y evitar problemas gastrointestinales, vale decir: comprar solo en los locales autorizados, lavar con abundante agua esencialmente frutas y verduras, recordar que el refrigerador solo mantiene por un tiempo limitado, la carga bacteriana de los alimentos (no los elimina), por lo cual no es conveniente mantener por más de dos día la comida preparada dentro de él.

En estos tiempos de Cuarentena, la mayor parte de la población ha tomado más conciencia en la preparación de alimentos, lavado frecuente de manos y uso de desinfectantes, como el lavado de manos después de ir al baño, sin embargo, la población sigue enfermando por esta causa. Cabe recordar la contaminación cruzada, vale decir el uso de la misma tabla de picar para distintos alimentos, como también otros utensilios de cocina. Es necesario tratar las diarreas, para así evitar una posible deshidratación, y calmar el dolor si lo tuviera.

Columna Opinión: Dra. Carmen Gloria Zamorano Vásquez
Epidemiólogo – Programa Infecciones IAAS
Hospital Base San José Osorno

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba