
El Instituto de Salud Pública (ISP) autorizó en Chile el medicamento Picmagluti, una nueva alternativa farmacológica que contiene semaglutida, principio activo presente en Ozempic, utilizado principalmente para el tratamiento de pacientes con diabetes tipo 2.
La aprobación representa un avance en la disponibilidad de alternativas terapéuticas, considerando que el nuevo producto podría comercializarse a un precio considerablemente inferior al del medicamento original.
Según informó ADN Radio, el fármaco fue desarrollado por Dr. Reddy’s Laboratories Chile y contará con presentaciones inyectables de 0,25, 0,5 y 1 miligramo.
Nuevo medicamento podría costar menos de la mitad
Uno de los aspectos que ha generado mayor interés es el eventual precio de Picmagluti en el mercado nacional.
De acuerdo con antecedentes publicados por Diario Financiero y recogidos por ADN Radio, se estima que su valor podría ser inferior al 50% del precio de Ozempic, aunque hasta ahora no existe una cifra definitiva confirmada para su comercialización en Chile.
La incorporación de esta alternativa podría ampliar las opciones de tratamiento para pacientes que requieren controlar sus niveles de glucosa en la sangre, especialmente considerando el costo que representan estos medicamentos.
¿Qué diferencia existe entre Picmagluti y Ozempic?
Ambos medicamentos contienen semaglutida, un principio activo que contribuye al control de la glicemia en personas con diabetes tipo 2.
Sin embargo, presentan diferencias en sus procesos de fabricación. Mientras Ozempic corresponde a un medicamento producido mediante tecnología biológica, Picmagluti utiliza un procedimiento de síntesis química.
Aunque comparten el mismo principio activo, la elección del tratamiento, su dosificación y cualquier eventual sustitución deben ser evaluadas por un profesional de la salud, considerando las características clínicas de cada paciente.
ISP advierte sobre los riesgos de la automedicación
Tras la autorización del nuevo producto, el Instituto de Salud Pública reiteró la importancia de utilizar este tipo de tratamientos únicamente bajo indicación y supervisión médica.
La semaglutida requiere una evaluación profesional para determinar su pertinencia, establecer las dosis correspondientes y vigilar posibles efectos adversos.
Asimismo, las autoridades sanitarias han advertido sobre los riesgos asociados al uso de medicamentos sin prescripción, particularmente cuando se emplean con fines distintos de sus indicaciones autorizadas.
Con la aprobación de Picmagluti, Chile suma una nueva alternativa farmacológica para el tratamiento de la diabetes tipo 2, cuyo impacto en el acceso de los pacientes dependerá de su precio definitivo y disponibilidad en el mercado nacional.





