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Comunidad indígena de Chiloé recupera 75 hectáreas de bosque nativo con la plantación de más de 16 mil árboles

Un importante avance en materia de conservación ambiental se concretó en la provincia de Chiloé, luego de finalizar la primera etapa de un proyecto de restauración ecológica que permitió intervenir 75 hectáreas de bosque nativo degradado y plantar 16.660 ejemplares de especies propias del territorio.

La iniciativa fue desarrollada junto a la Comunidad Indígena Coihuín de Compu, en el marco de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV), liderada por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), a través del Proyecto +Bosques, con apoyo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y financiamiento del Fondo Verde para el Clima.

Los trabajos comenzaron en 2024 y estuvieron orientados a recuperar superficies que durante décadas sufrieron las consecuencias de incendios forestales y actividades de explotación del bosque, buscando restablecer sus condiciones naturales y contribuir a enfrentar los efectos del cambio climático.

Más de 16 mil plantas nativas para recuperar el ecosistema

La intervención contempló la plantación de especies como coihue, canelo, luma, meli, arrayán y tineo, distribuidas mediante núcleos de restauración adaptados a las características de cada sector.

Para favorecer el crecimiento de los árboles, también se realizaron trabajos de mejoramiento del suelo, especialmente en áreas con presencia de fierrillo, una capa impermeable que dificulta el drenaje y el desarrollo de las raíces.

La planificación incorporó tecnología de drones para analizar las condiciones del terreno y definir las zonas más adecuadas para las plantaciones.

Adicionalmente, se instalaron 8.046 metros de cercos en cinco sectores, con el propósito de proteger las especies plantadas del ingreso de animales y facilitar su mantención.

Participación de la comunidad fue fundamental

Uno de los aspectos destacados del proyecto fue el protagonismo de los integrantes de la Comunidad Indígena Coihuín de Compu, quienes participaron en la planificación y ejecución de las labores de restauración.

El proceso incluyó reuniones, asambleas, elaboración de cartografías participativas y mecanismos de consentimiento libre, previo e informado, permitiendo incorporar los conocimientos y necesidades de la comunidad en las decisiones.

Durante los 196 días de ejecución, diez integrantes de la comunidad trabajaron directamente en las faenas, generando oportunidades laborales y adquiriendo experiencia para futuras intervenciones ambientales.

El lonko de la comunidad, Pablo Inaicheo Guenteo, valoró especialmente que las labores fueran realizadas por habitantes del propio territorio, incluyendo la participación de mujeres en las plantaciones.

Según explicó, esta experiencia permite que los conocimientos adquiridos permanezcan en la comunidad y puedan aprovecharse en nuevas iniciativas.

Autoridades destacan recuperación del bosque

El director regional de CONAF Los Lagos, Fernando Gebhard, calificó el cierre de esta etapa como un avance relevante para la recuperación de la biodiversidad regional.

La autoridad destacó que el proyecto busca revertir los daños provocados tanto por incendios forestales como por intervenciones ilegales que afectaron al bosque nativo durante años.

Por su parte, el seremi de Agricultura de Los Lagos, Francisco Cárcamo, resaltó la colaboración entre las instituciones y la comunidad indígena, considerando esta experiencia como un modelo de restauración que podría replicarse en otros territorios del país.

En tanto, el delegado presidencial de Chiloé, Fernando Bórquez, valoró el impacto ambiental y social de la iniciativa, particularmente por las oportunidades de empleo y capacitación generadas para las familias del sector.

Proyectan recuperar otras 780 hectáreas

Tras finalizar esta primera intervención, las instituciones involucradas trabajan en la posibilidad de ampliar el proyecto mediante una segunda etapa que actualmente se encuentra en evaluación.

La propuesta considera la recuperación de aproximadamente 780 hectáreas adicionales y la plantación de cerca de 100 mil árboles nativos, lo que permitiría extender considerablemente los esfuerzos de restauración en el territorio.

De materializarse, esta nueva fase fortalecería la conservación de los ecosistemas de Chiloé y contribuiría a las estrategias de adaptación y mitigación frente al cambio climático.

La experiencia de Coihuín de Compu demuestra, además, la importancia de integrar a las comunidades locales en los procesos de protección ambiental, combinando conocimientos territoriales, trabajo colaborativo y herramientas técnicas para avanzar en la recuperación del patrimonio natural de la Región de Los Lagos.

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