
A sus 10 años, Isidora Díaz Carrasco ya ha alcanzado metas que muchos deportistas sueñan conseguir durante toda una vida. La estudiante de cuarto básico de la Escuela México de Michoacán no solo integra la Selección Chilena de Tenis de Mesa, sino que también destaca por su compromiso académico y su capacidad para compatibilizar el deporte de alto rendimiento con las exigencias escolares.
Durante una clase de Educación Física en el gimnasio Pedro Aguirre Cerda, ubicado a pocos metros de su establecimiento educacional, Isidora comparte con sus compañeras como cualquier niña de su edad. Sin embargo, cuando finaliza la jornada escolar, comienza una rutina marcada por entrenamientos, competencias y viajes que la han llevado a representar a Chile dentro y fuera del país.
La joven deportista llegó este año a la Escuela México proveniente de la Escuela Deportiva de Osorno, donde inició una trayectoria que rápidamente comenzó a dar frutos. Entre sus principales logros destacan su reconocimiento como Deportista Destacada del DAEM Osorno, su clasificación entre las mejores jugadoras del país en selectivos nacionales y su convocatoria por parte de la Federación Chilena de Tenis de Mesa como deportista de Proyección Nacional.
Actualmente integra la Selección Chilena U-11 y ha participado en importantes competencias internacionales, entre ellas el Sudamericano de Paraguay, donde logró ubicarse entre las mejores exponentes de su categoría a nivel continental.
Pese a las exigencias propias del alto rendimiento, Isidora mantiene un destacado desempeño académico. Una realidad que valoran especialmente sus profesores y compañeros.
“Me siento muy cómoda. Mis compañeros son muy buena onda conmigo y siempre cuando llego de un partido o de un campeonato me felicitan. Me siento feliz porque ellos reconozcan mis logros”, comenta la estudiante.
Su profesora jefe, Karol Fuenzalida, destaca que “Isidora es una chica muy brillante en todo lo que hace. Se ha destacado en el deporte, en lo académico y también como compañera. Llegó este año a la escuela y ha podido llevar bien lo académico con sus viajes y todo lo que implica su actividad deportiva”.
La docente agrega que existe un profundo orgullo por parte de la comunidad educativa. “Estamos muy orgullosos de ella como colegio y especialmente como cuarto año B”, señala.
Para Isidora, el apoyo de su familia también ha sido fundamental. “Mi mamá y mi papá siempre me acompañan a los entrenamientos y competencias. Siempre me han apoyado”, afirma.
La historia de Isidora refleja cómo la perseverancia, la disciplina y el esfuerzo permiten alcanzar grandes metas desde temprana edad. Un ejemplo de desarrollo integral que el DAEM Osorno promueve en sus establecimientos educacionales, fortaleciendo talentos deportivos, académicos y personales. Este trabajo se enmarca en el compromiso de la administración del alcalde Jaime Bertin por potenciar una educación pública de calidad, capaz de generar oportunidades reales para que niñas, niños y jóvenes desarrollen plenamente sus capacidades y proyecten sus sueños hacia el futuro.






