
Comunidad educativa denuncia falta de seguridad tras múltiples delitos en menos de un mes, los que incluso han obligado a suspender clases.
Durante la mañana de este miércoles 8 de abril, apoderados de la Escuela Sociedad Socorro de Señoras de Osorno realizaron una manifestación en las afueras del establecimiento, ubicado en la intersección de 12 de Octubre con Sevilla, en población Quinto Centenario, para exigir mayores medidas de seguridad tras una seguidilla de robos que ha afectado tanto al recinto educacional como a un jardín infantil del mismo sector.
Según denunciaron los propios apoderados, los hechos delictuales han sido reiterados y han impactado directamente en el normal funcionamiento de las actividades escolares, obligando incluso a suspender clases.
Una de las apoderadas presentes en la manifestación señaló que la situación es crítica. “Hemos tenido seis o siete robos en el jardín durante este año, o sea, en aproximadamente un mes. El colegio también sufrió dos robos esta semana”, indicó.
Respecto a los últimos hechos, detalló que “el sábado entraron a robar y el lunes en la noche rompieron cañerías, se llevaron el calefón y vaciaron despensas”, evidenciando el nivel de daño generado en la infraestructura.
La comunidad acusa una falta total de medidas de seguridad efectivas en los recintos educacionales. “No hay ninguna seguridad en los colegios. La única solución que nos dieron fue instalar focos con sensores de movimiento, pero eso solo ilumina a los ladrones”, cuestionó la apoderada.
En esa línea, los manifestantes exigen acciones concretas por parte de las autoridades, como la instalación de alarmas, mayor presencia policial y rondas preventivas en el sector. “Necesitamos que Carabineros haga rondas, que haya seguridad real. Aquí es donde se necesita”, enfatizó.
Asimismo, apuntaron a las consecuencias que esta situación ha generado en las familias. “Los niños han estado una semana sin clases por los robos. Hay padres que han perdido sus trabajos porque no tienen dónde dejar a sus hijos”, agregaron.
Finalmente, los apoderados hicieron un llamado a las autoridades comunales a priorizar la seguridad en los establecimientos educacionales. “Basta de promesas, necesitamos soluciones reales para que nuestros niños puedan estudiar tranquilos”, concluyeron.






