
Un significativo avance en la protección del patrimonio cultural se concretó en el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, tras un trabajo colaborativo entre guardaparques y comunidades indígenas mapuche-huilliche de la Región de Los Lagos.
El proceso permitió identificar diversos objetos de conservación cultural, entre ellos cementerios indígenas, rewes (lugares sagrados), aleros rocosos del paso Vuriloche, pinturas rupestres, embarcaciones de alerce y casas ancestrales, los que fueron reconocidos junto a las comunidades indígenas Liwko y Purailla como elementos fundamentales del patrimonio del área protegida.
La iniciativa, desarrollada por el equipo de guardaparques del parque en conjunto con lonkos y miembros de ambas comunidades, no solo permitió reconocer estos sitios, sino también caracterizarlos y georreferenciarlos, sentando las bases para futuras visitas técnicas destinadas a evaluar su estado de conservación e implementar acciones de monitoreo. Este trabajo será cocreado con las comunidades y se proyecta desarrollar mediante la plataforma Spatial Monitoring and Reporting Tools (SMART).
Desde las comunidades indígenas, el lonko Cristian Álvarez, de la Comunidad Liwko, destacó la importancia del trabajo conjunto, valorando el diálogo y la colaboración construida con CONAF, señalando que este proceso permite unir el conocimiento ancestral y la cosmovisión mapuche-huilliche con la gestión ambiental moderna, fortaleciendo la protección de la Ñuke Mapu.
En la misma línea, el lonko René Yefi subrayó que el levantamiento de información sobre el patrimonio ancestral —material, inmaterial y natural— constituye una herencia viva de la cultura mapuche-huilliche, que permitirá conocer, valorar y proteger los sitios sagrados, fortalecer la identidad cultural y contribuir al desarrollo de las comunidades, destacando además los avances en la comunicación y relación con las instituciones en los últimos años.
Por su parte, el administrador del parque, Marco Carrillo, explicó que este trabajo se enmarca en un proceso de identificación de brechas de gestión dentro de la unidad, abordadas a través de mecanismos de participación alineados con los estándares de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En ese sentido, señaló que este esfuerzo representa un avance relevante en el fortalecimiento de la confianza y la proyección de una gestión conjunta de largo plazo entre CONAF y las comunidades ancestrales del territorio.
Desde el equipo de guardaparques, Alexis Gajardo destacó que la colaboración con las comunidades locales es un pilar clave para una gestión participativa y efectiva del parque, permitiendo vincular el trabajo técnico con la cultura, la historia y los modos de vida de quienes habitan el territorio, avanzando hacia estrategias de monitoreo comunitario y una gobernanza basada en decisiones compartidas.
Este trabajo colaborativo forma parte del proceso de postulación del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales a la Lista Verde de la UICN, iniciativa que busca fortalecer la gestión del área protegida y avanzar en el cumplimiento de estándares internacionales de conservación, mediante acciones concretas orientadas al resguardo de los objetos de conservación cultural y la mitigación de sus amenazas.

Fuente: Conaf





