
Luego de 10 años de trabajo conjunto en la colaboración para el desarrollo de proyectos de mitigación de emisiones, en un paso decisivo hacia el cumplimiento de los objetivos globales de descarbonización, los gobiernos de Chile y Japón ratificaron y actualizaron hoy su acuerdo de cooperación climática. La firma del «Memorando de Cooperación sobre el Mecanismo de Crédito Conjunto (JCM)» marca la transición oficial a los nuevos mercados de carbono internacional en el marco de la ONU de Cambio Climático, consolidando la cooperación bilateral bajo el Artículo 6.2 del Acuerdo de París.
La ceremonia de firma se llevó a cabo a las 16:00 horas en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, encabezada por el Canciller Alberto van Klaveren y el Embajador de Japón en Chile, Sr. Sone Kenko.
Un puente hacia la inversión y la tecnología limpia
Con una sólida cartera de 17 proyectos de tecnologías limpias, este acuerdo permite llega a robustecer la colaboración para la transferencia internacional de bonos de carbono denominados Resultados de Mitigación Transferidos Internacionalmente (ITMOs). En la práctica, esto significa que Japón potenciará su inversión en proyectos de mitigación que aumenten la ambición climática en Chile, fomentando la instrucción de nuevas prácticas y tecnologías que busca la colaboración conjunta entre actores chilenos y japoneses.
Ante este hito tan relevante para la implementación de los mercados de carbono que hoy lidera el Ministerio del Medio Ambiente en Chile, la ministra Maisa Rojas afirma que “este acuerdo no solo fortalece los lazos históricos con Japón, sino que nos permite utilizar mecanismos de mercado innovadores para enfrentar la crisis climática de forma conjunta y costo-eficiente, atrayendo inversión al país para la descarbonización en sectores difíciles de abatir”
Beneficios compartidos y ambición climática
El mecanismo funciona bajo un esquema de beneficio mutuo: Japón podrá contabilizar los ITMOs generados en Chile para cumplir sus propias metas climáticas, mientras que Chile se beneficia de inversión extranjera directa, transferencia tecnológica y la aceleración de su camino hacia la carbono neutralidad, mejorando la calidad de vida de la población y avanzando en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).





