
El alcalde de Frutillar, Javier Arismendi, supervisó las mediciones de la calidad del agua en los esteros que desembocan en el Lago Llanquihue, como parte de las gestiones orientadas a lograr la habilitación de la playa ubicada en el sector norte del balneario comunal.
La acción forma parte de un trabajo técnico y coordinado que busca cumplir con los estándares sanitarios exigidos, y se complementa con una próxima reunión que sostendrá el municipio con la Seremi de Salud, instancia en la que se abordará el estado de la playa y los pasos a seguir para su eventual apertura al público.
El Alcalde Arismendi indicó que estas mediciones permiten contar con información actualizada y objetiva sobre las condiciones del agua, lo que resulta clave para la toma de decisiones en resguardo de la salud de la comunidad y de quienes visitan la comuna durante la temporada estival.
Asimismo, valoró el aporte y compromiso de la Junta de Vecinos de Frutillar Bajo y de la Fundación Regenerativa, organizaciones que han colaborado activamente en las acciones de monitoreo y cuidado del entorno, contribuyendo al trabajo conjunto por la protección del lago y el desarrollo sustentable del balneario.





