
Aunque la taruka (Hippocamelus antisensis) es una de las dos especies de huemul presentes en Chile y forma parte del Escudo Nacional, continúa siendo una especie poco conocida por gran parte de la población. Al igual que el huemul patagónico (Hippocamelus bisulcus), este ciervo habita territorio nacional y actualmente se encuentra en peligro de extinción.
Si bien ambas especies presentan similitudes, habitan ecosistemas completamente distintos. Mientras el huemul patagónico vive en praderas y bosques del extremo sur del país, la taruka se distribuye en quebradas húmedas de la precordillera del extremo norte de Chile. A diferencia de su par sureño, la taruka no cuenta con un amplio reconocimiento público ni científico, situación que ha contribuido a que permanezca al borde de la extinción en el país.
Más de 15 años dedicados a su conservación
Frente a este escenario, el Dr. Nicolás Fuentes-Allende, de la Fundación Sudamérica Diversa, ha desarrollado por más de 15 años un trabajo continuo enfocado en la investigación, divulgación y conservación de la taruka en Chile, aportando información científica clave para la gestión de esta especie.
Actualmente, en colaboración con ENGIE Chile, CONAF y Rufford Foundation, el trabajo se ha centrado en estudiar cómo las tarukas conviven con las actividades agrícolas y ganaderas de las comunidades Aymara de la precordillera. El objetivo es generar recomendaciones que permitan una convivencia armónica entre la conservación de este ciervo y las prácticas productivas tradicionales.
Para ello, los equipos utilizan cámaras trampa, transectos lineales y vehiculares, además de la colecta de heces frescas, lo que permitirá estimar la cantidad de tarukas y ganado en zonas rurales, conocer sus preferencias de hábitat y dieta, así como identificar posibles enfermedades y parásitos compartidos.
Registros clave en el Parque Nacional Volcán Isluga
Uno de los resultados más relevantes del monitoreo se ha obtenido en los alrededores del poblado de Chiapa, ubicado dentro del Parque Nacional Volcán Isluga, donde el equipo de investigación, junto a CONAF Tarapacá, ha logrado registrar reiteradamente la presencia de tarukas.
“Proteger a las tarukas de Chiapa es importante, dado que aparentemente están aisladas de otras poblaciones y hasta hace poco no existían registros de ellas. Hoy sabemos que existe una población estable dentro del Parque Volcán Isluga”, señaló el Dr. Fuentes-Allende.
Conservación y desarrollo local
Además del monitoreo de la especie, en Chiapa se han implementado experimentos con cercos eléctricos para evitar daños a cultivos, se han sostenido reuniones con autoridades para gestionar recursos y se ha identificado a miembros de la comunidad que ven a la taruka como una oportunidad para potenciar el turismo rural.
“Queremos que los habitantes de Chiapa vean a la taruka como una oportunidad y no como una amenaza para su desarrollo local. En esa línea, durante 2026 esperamos implementar un piloto de monitoreo que permita estimar la densidad poblacional de la especie”, explicó Natalia Piñones, jefa del Departamento de Áreas Protegidas de CONAF Tarapacá.
Por su parte, la directora regional de CONAF, Natalia Ortega Osses, destacó el enfoque social y territorial de estas acciones durante la última cuenta pública del Parque Nacional Volcán Isluga. “Esta gestión ha priorizado el fortalecimiento del territorio a través de instrumentos públicos como el Plan Siembra por Chile, que ha permitido instalar infraestructura clave en las cercanías de Chiapa, apoyando la instalación de cercos y la producción de plantas en vivero”, señaló.
Finalmente, Ortega enfatizó que la conservación debe entenderse “no como un acto aislado, sino como una política de Estado que integra a aliados estratégicos, como CONADI. El objetivo es posicionar a la taruka como un eje de difusión y comercialización de rutas turísticas en sitios de alta significación cultural. Cuidar el territorio es proteger sus ecosistemas y el patrimonio de sus comunidades; es apostar por un equilibrio donde el desarrollo sea inseparable de la protección de este emblemático huemul nortino”.
Imagen de portada: Credito Conaf





