
Las celebraciones de fin de año no solo dejan recuerdos y reuniones familiares, sino también un aumento significativo de basura y desorden en los hogares. Tras Navidad y Año Nuevo, platos acumulados, restos de comida, líquidos derramados y bolsas que parecen multiplicarse se convierten en una escena habitual, justo cuando el tiempo y las energías escasean.
De acuerdo con estimaciones del sector, la basura domiciliaria aumenta entre un 30% y un 40% durante estas fechas, debido principalmente a papeles de regalo, cartones, botellas, envases plásticos y residuos orgánicos. Este incremento obliga a destinar más horas al aseo del hogar, tensionando días que tradicionalmente se asocian al descanso.
En este contexto, las rutinas de limpieza han ido evolucionando. Si antes el proceso implicaba barrer, aspirar y luego trapear, hoy muchas familias optan por soluciones tecnológicas que permiten realizar varias tareas de manera simultánea, reduciendo esfuerzo físico y tiempo invertido.
“Después de las fiestas es común encontrar suciedad seca mezclada con líquidos, manchas de bebidas o restos de comida. En esos casos, los equipos que aspiran y lavan al mismo tiempo evitan repetir el proceso, lo que se traduce en menos cansancio y un ahorro importante de tiempo”, explica Carlos Schilling, gerente de comunicaciones de Tineco & Ecovacs Chile.
A esta tendencia se suma la automatización del aseo mediante robots que aspiran y friegan de forma programada, permitiendo limpiar mientras las personas descansan o realizan otras actividades. “La motivación principal suele ser ganar tiempo y simplificar tareas, más que una compra impulsiva”, agrega el especialista.
Schilling advierte que, más allá de la tecnología, la clave está en elegir equipos adecuados al tamaño del hogar, la frecuencia de uso y el tipo de suciedad predominante. Con mayor desorden y menos tiempo libre tras las fiestas, la tecnología se posiciona como una aliada para recuperar el orden sin sacrificar los últimos días de descanso del año.





