
Con un respaldo transversal poco habitual, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó este martes —por 137 votos a favor y ninguno en contra— la denominada Ley Jacinta, iniciativa que quedó lista para su promulgación y posterior entrada en vigencia como ley de la República.
La norma introduce modificaciones relevantes a la Ley de Tránsito y a otras disposiciones legales, con el objetivo de reforzar la seguridad vial, elevar los estándares para obtener y renovar licencias de conducir y mejorar la protección de las víctimas de accidentes de tránsito.
Desde el Partido Comunista hasta el Partido Nacional Libertario, todas las fuerzas políticas coincidieron en la necesidad de avanzar en una legislación que pone el foco en la prevención, la responsabilidad al volante y el resguardo de la vida.
En términos generales, la Ley Jacinta busca asegurar que toda persona que conduzca un vehículo motorizado cuente efectivamente con las condiciones físicas, psíquicas y de salud necesarias, cerrando vacíos normativos que permitían situaciones de alto riesgo.
La diputada Erika Olivera, impulsora del proyecto, destacó el carácter preventivo de la iniciativa. “Lo que busca esta nueva ley es que toda persona, de cualquier edad, que conduzca en nuestro país cuente con las condiciones necesarias de salud para hacerlo. Aquí no hay discriminación, hay responsabilidad”, señaló.
La iniciativa lleva el nombre de Jacinta González Schnitzer, una bebé de cinco meses que falleció en 2022 tras ser atropellada mientras era paseada por sus padres. El conductor responsable, de 80 años, padecía cáncer en etapa IV y perdió el control del vehículo.
Este hecho evidenció falencias en el sistema de evaluación y renovación de licencias de conducir, dando origen a la moción parlamentaria que hoy se traduce en una de las reformas más significativas en materia de seguridad vial de los últimos años.
El abuelo de Jacinta, Max Schnitzer, valoró el alcance del proyecto, señalando que “es una ley que aborda lo humano, lo económico, lo laboral, lo tecnológico y la seguridad vial. Es un proyecto muy completo”.
Principales cambios que introduce la Ley Jacinta
1. Mayores exigencias para licencias de conducir
La ley refuerza los requisitos para obtener y renovar licencias. Los conductores deberán presentar una declaración jurada en la que aseguren no padecer enfermedades inhabilitantes o restrictivas para la conducción, las que serán definidas en un reglamento elaborado por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y suscrito por el Ministerio de Salud.
El reglamento deberá dictarse en un plazo máximo de 12 meses desde la publicación de la ley. En caso de entregar información falsa, se establece la cancelación inmediata de la licencia. Además, se avanzará hacia criterios médicos y psicotécnicos unificados a nivel nacional.
2. Mayor protección para niños en motocicletas
La normativa fija en 12 años la edad mínima para transportar menores como acompañantes en motocicletas, exige una posición segura con los pies apoyados en los estribos, prohíbe llevar a menores entre el conductor y el manubrio y establece el uso obligatorio de casco certificado, alineando la legislación chilena con estándares europeos.
3. Duplicación de las coberturas del SOAP
El Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP) duplica sus coberturas:
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Fallecimiento: de 300 a 600 UF
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Lesiones: de 200 a 400 UF
Además, el plazo de pago en caso de fallecimiento se reduce de 10 a 7 días hábiles, entregando apoyo más oportuno a las familias afectadas.
4. Incorporación de nuevas tecnologías
La ley permite que ciertos vehículos con visibilidad lateral limitada reemplacen espejos retrovisores por cámaras o monitores, reconociendo avances tecnológicos en seguridad vial.
5. Fuero laboral por la pérdida de un hijo
Se incorpora una modificación al Código del Trabajo, estableciendo un fuero laboral de un mes para madres y padres trabajadores que enfrenten el fallecimiento de un hijo o hija, protección que también aplica a contratos a plazo fijo o por obra.
Con su aprobación unánime en el Congreso, el proyecto quedó listo para ser promulgado por el Presidente de la República y publicado en el Diario Oficial, iniciando luego su implementación gradual.
La Ley Jacinta se consolida así como un cambio estructural en la seguridad vial chilena, con un enfoque preventivo que pone en el centro la vida, la responsabilidad al conducir y la dignidad de las víctimas.





