
Durante esta jornada, se confirmó que el Gobierno dio luz verde a Carabineros para la adquisición de pistolas tipo Taser, un arma no letal que había generado debate durante años.
Estas pistolas funcionan mediante el lanzamiento de dos pequeños dardos conectados a cables conductores que se adhieren a la ropa o piel del objetivo, transmitiendo una descarga eléctrica. La descarga provoca contracciones musculares involuntarias, inmovilizando temporalmente al sujeto por aproximadamente cinco segundos, tiempo suficiente para que los efectivos puedan controlarlo sin recurrir a la fuerza letal.
El proceso continuará con las gestiones de compra por parte de Carabineros del último modelo de estas armas, cuyo valor asciende a cinco millones de pesos cada unidad. La implementación busca reforzar la seguridad y el control de situaciones de riesgo.





