
El exoficial del Ejército y exagente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), Armando Fernández Larios, fue detenido en Estados Unidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y su nombre pasó a integrar el listado público “Arrested: Worst of the Worst” del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), categoría reservada para extranjeros considerados de alta peligrosidad y sujetos a procesos de expulsión.
La detención se concretó en la ciudad de Fort Myers, Florida, poniendo fin a décadas en las que Fernández Larios residió en territorio estadounidense bajo un antiguo acuerdo de protección judicial. Su captura reactivó la atención sobre las múltiples causas pendientes en la justicia chilena, relacionadas con crímenes cometidos durante la dictadura militar.
Fernández Larios cuenta con antecedentes judiciales en Estados Unidos por su participación en el atentado ocurrido en Washington en 1976, que terminó con la muerte del exministro chileno Orlando Letelier y de la ciudadana estadounidense Ronni Moffitt. En ese país, el exagente reconoció un rol de encubrimiento, tras lo cual cumplió una pena de cinco meses de prisión, en el marco de un acuerdo con fiscales federales.
En Chile, su nombre aparece vinculado a graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo episodios asociados a la Caravana de la Muerte y otras causas ocurridas en los primeros meses del régimen de Augusto Pinochet. Organismos como el Center for Justice and Accountability han documentado su participación en distintos procesos judiciales por crímenes de lesa humanidad.
Desde el ámbito judicial chileno, la Corte Suprema mantiene vigentes diversas solicitudes de extradición en contra de Fernández Larios. Un fallo dictado en 2016 declaró procedente solicitar a Estados Unidos su extradición por el homicidio calificado de Ronni Moffitt, en el marco de la investigación por el atentado de 1976. Actualmente, la Segunda Sala del máximo tribunal mantiene al menos cinco solicitudes activas, relacionadas con causas como los episodios de la Caravana de la Muerte en Calama y La Serena, el caso Letelier-Moffitt, la causa Pisagua y el asesinato del diplomático español Carmelo Soria.
La detención fue confirmada por el canciller Alberto van Klaveren, quien señaló que la calificación otorgada por las autoridades estadounidenses “corresponde plenamente a la realidad”, agregando que Fernández Larios ya se encontraba bajo custodia en ese país desde hace un tiempo.
El portal del DHS, donde fue incorporado el exagente, forma parte de una estrategia comunicacional destinada a visibilizar operativos migratorios y destacar casos prioritarios para la deportación. En ese contexto, la inclusión de Fernández Larios en la lista “lo peor de lo peor” vuelve a poner en primer plano las deudas pendientes con la justicia chilena por crímenes cometidos durante la dictadura.
Fuente: CNN Chile y DHS.




