
Desde hace dos años, la comunidad educativa de la Escuela Pichil enfrenta un problema sanitario de extrema gravedad. Cada vez que llueve, la cámara del alcantarillado del establecimiento se rebalsa, provocando el ingreso de aguas servidas al interior del recinto escolar a través de la circulación de los estudiantes. Esta situación no sólo afecta las condiciones básicas de higiene, sino que ha generado desconfianza respecto a la seguridad del agua potable, afectando directamente el normal desarrollo de las clases.
Katherine Garrido, apoderada del establecimiento, señaló que el sostenedor del recinto —el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM)— ha ofrecido únicamente soluciones temporales, las cuales calificó como “parches” insuficientes. Según detalló, el municipio ha optado por enviar un camión limpia fosas una vez a la semana para extraer las aguas servidas acumuladas, medida que, en palabras de la apoderada, “no resuelve el problema de fondo y sólo disfraza la emergencia sanitaria”.
“Al parecer el alcalde Jaime Bertín está más preocupado de los comerciantes ambulantes que de la salud y el bienestar de los estudiantes de esta escuela”, afirmó Garrido, criticando la falta de respuestas estructurales y atribuyendo la inacción municipal a razones económicas. “Nos dicen que no hay recursos para solucionar el problema, mientras nuestros hijos tienen que convivir con el mal olor en verano y el riesgo sanitario todo el año”, agregó.
La frustración de la comunidad escolar ha llegado a tal punto que recientemente los apoderados evaluaron la posibilidad de realizar una toma del establecimiento. Sin embargo, según denunció Garrido, esta acción fue desarticulada por Carabineros, quienes habrían evitado la protesta.
A raíz de esta crisis, las clases fueron suspendidas. “Ni hoy ni mañana enviaremos a nuestros hijos a la escuela”, advirtieron desde la directiva de apoderados, quienes exigen una solución definitiva y estructural al municipio para garantizar la seguridad sanitaria del establecimiento y el derecho a la educación de sus hijos.






